Preeclampsia: estrategias para frenar la evolución

Clínica PedrosaObstetricia y control del embarazo

preeclampsia

¿Qué es la Preeclampsia?

La preeclampsia ocurre en algunas mujeres embarazadas, se debe a una complicación característica del embarazo en la que se presenta una elevación de la tensión arterial. En los casos más graves se acompaña de daños en otros órganos, más frecuentemente el hígado y los riñones. Generalmente, la preeclampsia aparece después de las 20 semanas de embarazo en mujeres con tensión arterial normal antes de estar embarazadas. En este artículo conoceremos los síntomas, las causas y algunos consejos para prevenir la preeclampsia.

Síntomas

En algunas mujeres embarazadas, la preeclampsia no provoca síntomas. La tensión arterial alta puede presentarse muy lentamente, aunque suele tener una aparición repentina. Si estas embarazada es importante que controles tu tensión arterial, ya que el primer signo de preeclampsia es el aumento de este parámetro.

Entre los signos y síntomas de preeclampsia destacamos los siguientes:

  • Exceso de proteínas en la orina (proteinuria) u otros signos de problemas renales
  • Dolores de cabeza intensos
  • Cambios en la vista, que incluyen pérdida temporal de la vista, visión borrosa o sensibilidad a la luz
  • Dolor abdominal en la parte superior, por lo general, debajo de las costillas y en el lado derecho
  • Náuseas o vómitos
  • Menor producción de orina
  • Niveles más bajos de plaquetas en sangre (trombocitopenia)
  • Función hepática deteriorada
  • Falta de aire, debido a la presencia de líquido en los pulmones
  • En algunos casos, el aumento de peso repentino y la hinchazón (edema), especialmente en la cara y las manos, siendo distinto del aumento de peso característico en un embarazo normal.

Causas de la preeclampsia

Existe una serie de factores que pueden explicar las causas de la preeclampsia. Los especialistas en ginecología y salud de mujer creen que se inician en la placenta, el órgano que alimenta al feto durante el embarazo. En las primeras semanas del embarazo, se forman nuevos vasos sanguíneos y estos se desarrollan para enviar sangre a la placenta de forma saludable y eficiente.

Cuando una mujer embarazada tiene preeclampsia, estos vasos sanguíneos no parecen evolucionar adecuadamente, por lo que no funcionan correctamente. Esto limita la cantidad de sangre que fluye por ellos.

Las causas de esta evolución inadecuada o formación anormal pueden estar provocada por:

  • Flujo de sangre insuficiente al útero
  • Daño en los vasos sanguíneos
  • Un problema en el sistema inmunitario
  • Determinados genes

Factores de riesgo

La preeclampsia se describe como una complicación del embarazo. Pero los factores de riesgo pueden ser los siguientes:

  • Antecedentes de preeclampsia. Los antecedentes personales o familiares de preeclampsia aumentan significativamente el riesgo de tener preeclampsia.
  • Hipertensión crónica. Si ya tiene hipertensión crónica, el riesgo de que se produzca una preeclampsia es mayor.
  • Primer embarazo. El riesgo de tener preeclampsia es mayor durante el primer embarazo.
  • Nueva paternidad. Cada embarazo con una nueva pareja aumenta el riesgo de preeclampsia más que un segundo o tercer embarazo con la misma pareja.
  • El riesgo de preeclampsia es mayor para las embarazadas muy jóvenes así como para las que tienen más de 35 años.
  • Las mujeres negras tienen un mayor riesgo de preeclampsia que las de otras razas.
  • El riesgo de preeclampsia es mayor si eres obesa.
  • Embarazo múltiple. La preeclampsia es más frecuente en las embarazadas de mellizos, trillizos u otros embarazos múltiples.
  • Intervalo entre embarazos. Tener bebés con menos de dos años o más de 10 años de diferencia conduce a un mayor riesgo de preeclampsia.
  • Antecedentes de determinadas afecciones. El hecho de tener determinadas afecciones antes de quedar embarazada, como hipertensión arterial crónica, migrañas, diabetes tipo 1 o 2, enfermedades renales, tendencia a la formación de coágulos o lupus, aumenta el riesgo de tener preeclampsia.
  • Fertilización in vitro. El riesgo de preeclampsia aumenta si el bebé fue concebido con fertilización in vitro.

Diagnóstico

El especialista en ginecología y obstetricia podrá diagnosticar la preeclampsia, a partir de la presencia de tensión arterial alta y una o varias de las siguientes complicaciones después de la vigésima semana de embarazo:

  • Proteínas en la orina (proteinuria)
  • Un recuento bajo de plaquetas
  • Función hepática deteriorada
  • Signos de problemas renales que no sean proteínas en la orina
  • Líquido en los pulmones (edema pulmonar)
  • Aparición de dolores de cabeza o trastornos de la visión

Estrategias para prevenir o frenar la evolución de la preeclampsia

Actualmente, no existe una investigación o estudio que defina una estrategia clara para prevenir la preeclampsia, pero si podemos tener en cuenta algunas pautas. Es importante que siempre consultemos con nuestro médico o especialista para que pueda recomendarnos lo más adecuado.

En algunos casos, y con la supervisión de nuestro médico, podemos reducir el riesgo de tener preeclampsia con lo siguiente:

  • Aspirina en dosis bajas. Si tienes ciertos factores de riesgo, que incluyen antecedentes de preeclampsia, embarazo múltiple, tensión arterial alta crónica, enfermedad renal, diabetes o enfermedad autoinmune, el especialista podrá recomendarte una dosis diaria baja de aspirina a partir de las 12 semanas de embarazo.
  • Suplementos de calcio. En algunos casos, las mujeres que tienen deficiencia de calcio antes del embarazo, y que el calcio durante el embarazo sigue siendo insuficiente, podrían beneficiarse de los suplementos de calcio para prevenir la preeclampsia.

Nuestro consejo final sobre la preeclampsia

La preeclampsia, afortunadamente, es una enfermedad poco frecuente.

La mayoría de los embarazos, incluso con alguno de los factores de riesgo descritos, discurren con total normalidad y nunca manifiestan complicaciones hipertensivas.

Aún con todo y sin lugar a duda, la mejor prevención es tener un buen seguimiento médico del embarazo y contemplar estrictamente las pautas de control (clínico y analítico) que le indique su médico.

Conocer los factores de riesgo y los signos tempranos, puede ser muy útil para consultar precozmente a su especialista, frenar el desarrollo avanzado de la enfermedad y con ello la aparición de los síntomas graves y sus posibles secuelas.

Los especialistas de Clínica Pedrosa aconsejamos no tomar ningún medicamento, vitamina o suplemento sin antes consultarlo con un profesional de la medicina y sobretodo, confiar en los mejores especialistas para el control de su embarazo.

 

 

 

 

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