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Anestesia en el parto: ¿mejor parto natural o con epidural?

anestesia en el parto

Índice

Una de las grandes dudas que nos invaden al descubrir que seremos mamá en un corto periodo de tiempo, es si es mejor un parto natural o la ayuda de la anestesia epidural para tener un parto sin dolor. Actualmente, un parto de bajo riesgo puede llevarse a cabo con anestesia en el parto como es la anestesia epidural o realizarse sin ningún tipo de anestesia; en cualquier caso, será la madre quien tome la decisión más adecuada y cómoda para ella. En este artículo descubrimos los tipos de anestesia al parto que existes y las posibles ventajas e inconvenientes que podemos encontrar en cada una de ellas. Esperamos ayudarte a resolver tus dudas y te recomendamos, acudir a tu médico o ginecólogo de Clínica Pedrosa para aconsejarte la mejor opción.

¿Anestesia en el parto vs parto natural?

La inmensa mayoría de mujeres se plantean el uso de la anestesia en el parto, ya que el parto duele. Sabemos, que miles de millones de mujeres miles a lo largo de la historia de la humanidad han parido sin ningún tipo de anestesia en el parto, de la misma forma que mujeres y hombre han tenido que afrontar enfermedades y heridas de guerra sin ningún tipo de anestesia. Sin embargo, gracias a todos los avances médicos actualmente podemos evitar el dolor o sufrimiento de casi todas las situaciones. Por lo que al no estar acostumbrados a sentir dolor, nuestra tolerancia es muy inferior a la de generaciones pasadas. Así, si pensamos en un parto natural (sin anestesia) sigue siendo muy común en ciertas culturas y zonas del mundo, pero para una mujer de una sociedad occidental, cuya exposición al dolor es muy baja, podría llegar a ser una experiencia difícil si no toma unos recursos adecuados. Ahora bien, estos recursos o medidas son algo más amplios, no solo valorar si utilizo anestesia “epidural o no”.

Como hemos señalado al inicio del artículo, hoy un parto de bajo riesgo puede desarrollarse de ambas formas; con anestesia epidural y total ausencia de dolor, sin ningún tipo de anestesia, o con grados de anestesia intermedios.

¿Qué es la anestesia? La anestesia es el uso de medicamentos que son usados para conseguir evitar el dolor durante una intervención o una experiencia dolorosa. Existen distintos tipos de anestesia, pero todos coinciden en cumplir con un mismo objetivo, bloquear los impulsos nerviosos y, por tanto, el dolor.

¿Parto sin anestesia? Como hemos dicho la anestesia en el parto es una opción para evitar el dolor durante este proceso. Muchas mujeres pueden vivir este proceso sin anestesia, pero se recomienda haber seguido antes una adecuada formación materna; saber lo que va a pasar, las etapas del parto y prepararse para ello reduce la ansiedad y favorece el desarrollo del parto. Además, adecuar el entorno y contar con profesionales es muy importante para conseguir relajarse y vivir la experiencia con éxito.

Tipos de anestesia en el parto: riesgos

anestesia en el parto epidural

Anestesia en el parto: epidural

La anestesia epidural o peridual es la anestesia en el parto más conocida y utilizada por la mayoría de las embarazadas. Podríamos decir, que ocho de cada diez mujeres recurren a ella en el momento del parto. La anestesia epidural es la introducción del medicamento anestésico local en el espacio epidural para conseguir el bloqueo reversible de las raíces nerviosas que provocan dolor. Para ello, se utiliza una inyección en el espacio epidural, dejando un fino tubito llamado «catéter» por el que se administra la anestesia de manera controlada.  La anestesia en el parto se administra cuando el médico o la matrona indica que es el momento para administrarla, ya que en caso de un estado de dilatación muy avanzado podría no ser recomendable ponerla, pues precisa de un tiempo para sentir los efectos (entre 15 y 20 minutos).

Efectos secundarios de la anestesia epidural

La anestesia epidural consigue aliviar el dolor durante el parto, aunque la anestesia epidural también puede aumentar el riesgo de parto instrumental (uso de otros fármacos, fórceps, ventosa, episiotomía, etc.), ya que en algunas ocasiones la mujer pierde el reflejo de pujo y necesita ayuda para que el bebé pueda salir. Podemos destacar algunos efectos adversos que puede provocar el uso de la epidural, como:

  • Caída de la presión arterial materna;
  • Dolores de cabeza si la punción se realiza accidentalmente en la duramadre;
  • Lumbalgia después de la punción;
  • Alargamiento de la fase de dilatación, temblores, picores, u otras complicaciones más graves.

Anestesia en el parto: walking epidural

Quizás no hayas oído hablar de ella, pero es otro tipo de anestesia en el parto. La walking epidural o epidural ambulante, es una anestesia cuyo objetivo es controlar los dolores de las contracciones, pero sin dejar a la mujer sin sensibilidad de cintura para abajo, lo que le permite tener libertad de movimiento, caminar y ayudar de este modo a que el parto tenga éxito evitando el uso de instrumental. Actualmente, ha ganado popularidad entre las opciones de anestesia en el parto. Se utiliza como la anestesia epidural, siendo distinta su composición y combinación de fármacos para lograr dormir solo las fibras sensitivas, mientras que las que controlan el movimiento permanezcan en movimiento.

La walking epidural pueden presentar ciertos riesgos como:

  • Dura poco tiempo, por lo que se recomienda en partos cortos.
  • No está indicada en partos avanzados, ya que necesita de altos dosis de fármacos que pueden producir bloqueo motor.
  • Debemos asegurar de que la madre puede sentir y mover correctamente las piernas para evitar accidentes y caídas.
  • Los efectos secundarios son muy similares a la anestsia epidural, aunque los picores se dan con mayor frecuencia en este tipo de anestesia en el parto.
  • No es una opción que ofrezcan todos los hospitales la ofrecen.

Anestesia en el parto: raquídea

La anestesia en el parto llamada raquídea es un tipo de anestesia similar a la epidural, pero con efecto inmediato y de duración determinad, recomendada en procedimientos cortos (cesárea). Se aplica igual que la anestesia epidural, pero mediante una aguja más pequeña y se inyecta directamente el anestésico en el líquido cefalorraquídeo, sin usar catéter. Comparte los mismo riesgo y contraindicaciones que la anestesia epidural.

Anestesia en el parto: general

Cuando se utiliza este tipo de anestesia en el parto suele ser en cesáreas de urgencia sin catéter previo, o en situaciones que no ha habido tiempo para usar la anestesia raquídea o esté contraindicada. La anestesia general deja a la mujer totalmente inconsciente, incapaz de moverse y generalmente intubado y conectado a un respirador artificial. El uso de la anestesia general supone un riesgo tanto para la madre como para el bebé, por lo que solo se aconseja en casos de extrema urgencia. 

Anestesia en el parto: local

La anestesia local se usa en una zona específica para aliviar el dolor durante el parto, cuando la mujer no tiene la epidural puesta. No elimina el dolor de las contracciones, pero resulta muy efectiva para aliviar las molestias en la fase del expulsivo. Se suele utilizar en la parte final del parto, el nacimiento, para aliviar los dolores causados por el estiramiento del perineo, así como conseguir insensibilizar la zona en caso de necesitar una episiotomía o producirse un desgarro.  Generalmente, no existen riesgos significativos a la hora de usar la anestesia local.

 

 

 

 

 

 

 

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