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Qué es la endometritis

endometritis

Índice

La endometritis crónica es una patología frecuente pero que hoy en día sigue siendo una gran desconocida en algunas unidades de reproducción asistida. A pesar de que las técnicas de reproducción asistida han experimentado un gran avance en los últimos años sigue habiendo algunas cuestiones que no están del todo claras, y para resolverlas hemos escrito este artículo.

Qué es la endometritis

La endometritis es la inflamación del endometrio, la mucosa y epitelio que recubren el interior del útero y donde tiene lugar, durante la concepción, el proceso de implantación embrionaria. Es clave no confundir la endometritis con la endometriosis. La endometritis es causada, normalmente, por una infección y si no se trata correctamente se puede cronificar.

Causas de la endometritis

La aparición de la endometritis puede ocurrir por una infección o por una enfermedad de transmisión sexual (ETS), como la clamidia, la gonorrea, tuberculosis o la vaginosis bacteriana. También está la endometritis puerperal que se puede producir tras un parto espontáneo, una cesárea o un parto prolongado.

Por su parte, la endometritis crónica es la inflamación persistente del endometrio y , que generalmente, es asintomática. En el caso de la medicina reproductiva, detectar la endometritis persistente o crónica tiene importancia porque puede ser causa de abortos involuntarios o falta de implantación embrionaria.

Existen factores de riesgo para la aparición de la endometritis que son procedimientos como:

  • Dilatación y legrado.
  • Biopsia de endometrio.
  • Histeroscopia o visualización de la cavidad uterina mediante una lente.
  • Colocación de un dispositivo intrauterino (DIU).
  • El parto.

Síntomas de la endometritis

Los signos que pueden indicar la existencia de endometritis son:

  • Malestar general.
  • Fiebre moderada o alta.
  • Dolor pélvico.
  • Dolor abdominal.
  • Sangrado vaginal anormal.
  • Secreción vaginal anormal de olor y consistencia atípicas.
  • Estreñimiento.
  • Abdomen distendido.

Por norma general, cuando hablamos de los síntomas de la endometritis crónica podemos encontrarnos con que la mujer puede estar asintomática o presentar síntomas muy leves, como serían el sangrado uterino, cierto malestar pélvico y un flujo vaginal anormal.

Por este motivo, la manera más fiable de diagnosticar la endometritis crónica es mediante una biopsia de endometrio, lo que nos permite realizar un estudio histopatológico, y/o un cultivo endometrial.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza, por lo general, en la consulta ginecológica. El especialista realizará un examen pélvico para detectar si hay sensibilidad abdominal en la zona baja del abdomen y una disminución de los sonidos intestinales. También se recogerán muestras de secreciones del cuello uterino para poder detectar posibles ETS, como la clamidia, gonorrea y otros microorganismos.

También se puede plantear obtener una muestra de tejido endometrial o realizar una laparoscopia. Además, se realizarán análisis de sangre para conocer el recuento de glóbulos blancos y cultivos de orina, especialmente, en el caso de la endometritis puerperal.

Tratamiento

El tratamiento es clave, por ejemplo, para prevenir un posible caso de infertilidad femenina, la aparición de un absceso o una infección pélvica generalizada. Afortunadamente, a pesar de la incidencia de endometritis crónica, su manejo es sencillo y exitoso en la mayoría de los casos, con más de un 80 % de curación después de un tratamiento antibiótico adecuado.

En este sentido, el antibiótico más usado es la doxiciclina, que debe tomarse durante catorce días. En endometritis resistentes se recomienda el uso de ciprofloxacino y metronidazol durante el mismo periodo de tiempo.

Prevención

Las medidas de prevención de la endometritis se focalizan en los casos en que su aparición depende de una ETS. Es clave mantener la abstinencia sexual hasta que se supere la patología y mantener relaciones sexuales seguras mediante el uso de preservativos de barrera bien colocados y evitar las relaciones sexuales de riesgo.

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